La rodilla no trabaja sola. Entre el suelo y la cadera hay una cadena, y el pie es su primer eslabón: la forma en que apoya y en que el tobillo se mueve obliga a la tibia a rotar, y esa rotación llega a la rodilla en cada paso. Por eso hay dolores de rodilla —gonalgias— en los que la pisada participa, sobre todo los que aparecen al caminar mucho, al correr o al bajar escaleras y que no vienen de un golpe.
Participar no es lo mismo que causar, y conviene decirlo claro: hay dolores de rodilla que no tienen nada que ver con el pie. Una lesión de menisco o de ligamento, una artrosis avanzada, un problema inflamatorio o un dolor que empezó tras un traumatismo son cosa del médico, y desde la podología lo que corresponde es decirlo y no entretener el diagnóstico. Lo que sí se puede valorar aquí es si la forma de apoyar está sumando carga a esa rodilla.
Qué se valora desde el pie
- Cómo apoya el pie y cómo se comporta el tobillo durante la marcha.
- Si hay una rotación mantenida de la pierna que llegue a la rodilla en cada paso.
- Las diferencias entre un lado y otro, y si el dolor está siempre en el mismo.
- El calzado, la superficie habitual y qué cambió antes de que empezara la molestia.
- Si procede, plantillas para modificar el apoyo y ver si la rodilla lo agradece.
¿Te duele la rodilla al caminar o al correr y nadie te ha mirado los pies?
Pedir citaPreguntas frecuentes
- ¿Cómo sé si mi dolor de rodilla tiene que ver con el pie?
- Hay tres pistas que apuntan en esa dirección, y ninguna es una prueba: que el dolor aparezca con la actividad —caminar mucho, correr, bajar escaleras— y no venga de un golpe; que esté siempre en la misma rodilla y en el mismo punto; y que haya empezado después de un cambio de calzado, de superficie, de peso o de carga de entrenamiento. Si además notas que un pie apoya de otra forma o que un zapato se gasta muy distinto del otro, es una pista más. Lo que descarta esa vía es lo contrario: un dolor que empezó tras un traumatismo, que bloquea la rodilla, que la hincha o que te hace sentir que falla. Eso es del médico, y desde aquí se dice y se deriva.
- ¿Las plantillas me van a quitar el dolor de rodilla?
- No se puede prometer, y quien lo prometa está vendiendo algo. Lo que una plantilla hace es modificar cómo apoya el pie, y con ello la rotación que llega a la rodilla en cada paso. Si esa rotación es una parte de lo que te duele, cambiarla suele notarse; si tu dolor tiene otra causa, la plantilla no la toca. Por eso se planteaba como una prueba con revisión y no como una solución cerrada: se decide qué modificar, se lleva un tiempo suficiente para juzgarlo y se vuelve a valorar. Si a las revisiones la rodilla lo agradece, se mantiene y se ajusta; si no cambia nada, eso también es información útil y significa que hay que buscar la causa en otro sitio.