Una ortesis de silicona es una pieza que se modela a medida sobre tu propio pie, en la consulta, para resolver un problema muy concreto de un dedo: un dedo que se monta sobre otro, un roce que produce una dureza siempre en el mismo punto, un dedo en garra que choca con el zapato, o un espacio entre dedos donde la piel se macera.
No corrige la forma del pie: protege, separa o reparte la presión donde hace falta, y por eso alivia rápido lo que molesta. Es especialmente útil cuando la deformidad no se va a operar —o no todavía— y lo que se necesita es poder caminar sin dolor. Se hace en la propia consulta y se ajusta en revisiones, porque el uso enseña dónde sobra o falta material.
Cuándo se usa
- Dedos que se montan o que chocan con el calzado.
- Durezas o callos que vuelven siempre al mismo punto por roce.
- Separación de dedos cuando la piel entre ellos se macera.
- Protección de una zona dolorosa mientras se resuelve la causa.
- Acompañamiento de un tratamiento más amplio, como unas plantillas.
¿Un dedo te roza en todos los zapatos o te sale un callo siempre en el mismo sitio?
Pedir citaPreguntas frecuentes
- ¿Hay que llevarla todo el día?
- No necesariamente: se lleva cuando estás en el calzado que provoca el problema, que es cuando hace falta. Si el roce aparece con los zapatos de trabajo, ahí es donde tiene que estar; si el que molesta es el calzado deportivo, se usa al entrenar. En casa, descalzo, muchas veces no hace nada. Al principio conviene empezar con ratos e ir subiendo, igual que con unas plantillas, para que la piel se acostumbre a tener algo apoyado encima. Y una pieza no se comparte entre los dos pies: se modela sobre un dedo concreto y en el otro no encaja igual.
- ¿Cómo se limpia y cuánto dura?
- Con agua y jabón neutro, y bien seca antes de guardarla. Nada de lejía, alcohol ni agua muy caliente: la silicona se reseca, se vuelve quebradiza y acaba partiéndose por donde más se dobla. Guárdala en un sitio fresco y no dentro del zapato, donde queda húmeda. Duran bastante, pero no para siempre: se cambian cuando pierden forma, cuando se agrietan o cuando el dedo ha cambiado y ya no encajan. Y si la ves rota, no la sigas usando: un borde endurecido apoyado en el mismo punto hace justo lo contrario de lo que se busca.
- ¿Va a corregir la forma de mi dedo?
- No, y conviene decirlo claro para que no compres otra cosa. En un pie adulto la desviación de un dedo está en el hueso y en la articulación, y una pieza de silicona no la endereza: lo que hace es protegerlo, separarlo de su vecino o repartir la presión, y por eso alivia rápido lo que molesta. Eso no es poco —permite caminar sin dolor y evita que se abra un callo por roce— pero es otra cosa que corregir. En un pie infantil, en crecimiento, el planteamiento puede ser distinto y se valora aparte. Y si lo que buscas es corregir la deformidad, eso lo hace la cirugía y se decide con un especialista.