Saltar al contenido

Dedos en garra y en martillo

Dedos que se doblan y dejan de apoyar. Rozan por arriba con el zapato y sobrecargan la planta por debajo.

Cuando un dedo se dobla de forma permanente aparecen dos problemas a la vez: por arriba, el nudillo queda más alto y roza con la parte superior del zapato, lo que produce un callo en el dorso del dedo; por debajo, la punta deja de apoyar y su carga pasa a la cabeza del metatarsiano, que se irrita y desarrolla una dureza en la planta. Los dos dan dolor y los dos se pueden aliviar.

Puede afectar a un solo dedo o a varios, y a menudo va de la mano de un juanete: al desviarse el dedo gordo, el segundo se queda sin sitio y se monta. También aparece por un calzado corto mantenido en el tiempo, por un desequilibrio entre los músculos que doblan y estiran el dedo, o asociado a enfermedades que afectan al nervio o a la articulación. Mientras el dedo conserve movilidad se puede trabajar mucho; cuando se queda rígido, el objetivo pasa a ser proteger y descargar.

Qué se hace

¿Se te clava el zapato en el nudillo de un dedo o te sale un callo encima?

Pedir cita

Tratamientos relacionados

¿Tienes alguna duda? Envíanos un WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)