El ojo de pollo —heloma interdigital— es una dureza que se forma entre dos dedos, casi siempre entre el cuarto y el quinto. No es un callo cualquiera: como la piel de ahí está siempre húmeda, la queratina se reblandece y en vez de una placa dura sale una lesión blanquecina y blanda, con un centro que duele mucho al presionar o al juntar los dedos dentro del zapato.
Se forma donde dos huesos se rozan a través de una piel que no tiene sitio. Por eso las causas suelen ser dos: un calzado estrecho de punta que junta los dedos, y una forma del pie que ya los mantiene en contacto —un dedo rotado, una falange más prominente o unos dedos en garra—. La humedad no lo crea, pero es la que lo hace blando y doloroso.
Qué se mira y qué se hace
- Dónde está exactamente y qué dos huesos se están rozando.
- La forma de los dedos y si hay uno rotado o en garra que provoca el contacto.
- El calzado: ancho de la puntera y si comprime los dedos entre sí.
- Retirada de la lesión en consulta, que es lo que quita el dolor de inmediato.
- Separación de la zona con ortesis de silicona hecha a medida, para que no se rehaga.
¿Te duele entre dos dedos cuando el zapato aprieta un poco?
Pedir citaPreguntas frecuentes
- ¿Por qué vuelve siempre en el mismo sitio?
- Porque la lesión no es el problema: es la respuesta de la piel a un contacto que sigue ahí. Entre esos dos dedos hay dos huesos que se rozan a través de una piel que no tiene sitio, y mientras ese contacto se repita en cada paso, la piel volverá a engrosarse. Retirarla en consulta quita el dolor de inmediato —y eso es real, no un parche— pero por sí solo no cambia la causa. Lo que la cambia es dar espacio: una ortesis de silicona hecha a medida que separe esos dos dedos, y un calzado que no los junte por delante. Con las dos cosas, la mayoría deja de rehacerse; con solo la primera, vuelve.
- ¿Sirven los separadores de dedos que se venden en la farmacia?
- Pueden aliviar, y para eso son válidos: si separan los dedos, quitan el contacto y se nota. Lo que tienen en contra es que vienen en dos o tres tamaños y tu espacio interdigital es el que es, así que muchas veces sobran por un lado —y entonces presionan donde no toca— o se quedan cortos y no separan lo suficiente. Y si son de material cerrado, retienen la humedad de esa zona, que es justamente lo que hace que la lesión sea blanda y dolorosa. Prueba si quieres, pero fíjate en dos cosas: que no te deje una marca en el dedo de al lado y que puedas mantener la zona seca. Si no se cumple, una pieza hecha sobre tu propio pie hace ese trabajo sin esos dos problemas.