La quiropodia es el tratamiento base de la podología: retirada de durezas y callosidades, corte y fresado de las uñas —incluidas las engrosadas— y revisión de la piel, de los espacios entre los dedos y de las zonas que soportan el peso al caminar. Se realiza con instrumental estéril y no necesita preparación previa.
Es la consulta más habitual y también la más útil como revisión. Al retirar la piel endurecida queda a la vista qué zonas están aguantando más presión de la que les corresponde, y eso permite detectar a tiempo una uña que empieza a clavarse, una zona de roce del calzado o un apoyo que se ha desplazado.
Si la piel del talón se abre en grietas que duelen o sangran, en talones agrietados que duelen está qué puedes hacer en casa y qué conviene evitar.
Qué incluye la sesión
- Valoración de la piel, las uñas y las zonas de apoyo del pie.
- Retirada de durezas, callosidades y piel endurecida.
- Corte y fresado de uñas, también cuando están engrosadas.
- Limpieza y limado de los bordes y del surco de la uña.
- Consejos de calzado, corte e hidratación para el día a día.
¿Te cuesta cortarte las uñas o notas una zona endurecida que molesta al caminar?
Pedir citaPreguntas frecuentes
- ¿Cada cuánto tiempo conviene venir?
- No hay un intervalo que valga para todo el mundo: depende de la rapidez con la que te crezcan las uñas, de la piel que tengas, del calzado que uses y de si hay alguna zona que se está sobrecargando. Al terminar la sesión se te dice cuándo conviene volver en tu caso, y ese plazo se ajusta en las siguientes visitas según cómo esté el pie. Si tienes diabetes o problemas de circulación, la frecuencia se decide con criterio de riesgo y suele ser más estable en el tiempo.
- ¿Es lo mismo que una pedicura?
- No. Una pedicura es un tratamiento estético y la hace personal de estética; una quiropodia es un acto sanitario, se hace en un centro con número de registro sanitario y la realiza una podóloga colegiada. La diferencia práctica está en lo que se mira: además de dejar la piel y las uñas en orden, se explora el pie para ver qué zonas están soportando más presión de la que les toca y si hay algo que conviene tratar o vigilar. Por eso una sesión puede terminar con una recomendación de calzado, con una descarga o con la indicación de explorar otra cosa.
- ¿Puedo venir con las uñas pintadas?
- Puedes venir así, pero el esmalte se retira al empezar. La lámina de la uña es lo que se explora —el color, el grosor, si hay una línea, una mancha o un despegamiento— y con esmalte encima no se ve nada de eso: un cambio de color que conviene mirar queda tapado justo por lo que lo tapa. Si lo prefieres, retíralo en casa antes de venir. Y si llevas mucho tiempo con esmalte permanente, dilo: es útil saberlo al valorar el aspecto de la uña.