Pie diabético
Revisión periódica del pie en personas con diabetes. El objetivo es que una lesión pequeña no llegue a ser un problema grande.
La diabetes puede afectar al pie de dos formas que se suman: reduce la sensibilidad —así que una herida, un roce o una piedra en el zapato pueden pasar desapercibidos— y dificulta la circulación, con lo que lo que se lesiona tarda más en curar. Esa combinación es la que convierte una ampolla o una uña mal cortada en algo que conviene vigilar de cerca.
La revisión podológica en diabetes no es una quiropodia con otro nombre: incluye explorar la sensibilidad del pie y el estado de la piel, mirar las zonas donde el calzado presiona, cuidar uñas y durezas con criterio de riesgo y acordar cada cuánto conviene volver. La mayor parte del trabajo es prevención, y funciona: revisar el pie con regularidad y saber qué mirar en casa es lo que evita la mayoría de las complicaciones.
Qué incluye la revisión
- Exploración de la sensibilidad del pie.
- Revisión de la piel, los talones y los espacios entre los dedos.
- Corte y fresado de uñas y retirada de durezas con criterio de riesgo.
- Revisión del calzado y de los puntos donde presiona o roza.
- Pauta de autorrevisión en casa y frecuencia de las revisiones en consulta.
¿Tienes diabetes y hace tiempo que nadie te revisa los pies?
Pedir cita