Las infecciones más frecuentes del pie afectan a las uñas —onicomicosis, que las engrosa, las vuelve quebradizas y les cambia el color— y a la piel, sobre todo entre los dedos y en la planta, donde producen picor, descamación o grietas. El ambiente del pie dentro del calzado, cálido y húmedo, es el que las favorece.
Lo primero es saber qué es, y no es un detalle: una uña oscura puede ser un hongo, pero también un golpe antiguo, y una uña engrosada puede deberse simplemente a la presión del calzado. Tratar con antifúngicos algo que no lo es no sirve de nada y retrasa lo que sí hace falta. Cuando la infección se confirma, el tratamiento es largo —una uña tarda meses en renovarse por completo— y por eso importa tanto revisar y corregir lo que la favorece.
No toda uña oscura es un hongo: si se ha puesto negra sin un golpe claro, en uña del pie negra sin golpe está qué observar y cuándo consultar.
Y si lo que notas es picor o piel que se pela entre los dedos, en qué hacer si te pica o se te pela la piel entre los dedos está qué observar y cuándo consultar.
Qué se valora en la consulta
- Aspecto de la uña o de la piel afectada, y desde cuándo está así.
- Distinción entre infección, traumatismo antiguo y engrosamiento por presión.
- Rebaje de la uña engrosada para reducir molestias y facilitar el tratamiento.
- Plan de tratamiento y de seguimiento, sabiendo que la mejoría se ve en meses.
- Medidas de calzado, secado y calcetines para evitar que vuelva.
¿Una uña ha cambiado de color o de grosor, o te pica la piel entre los dedos?
Pedir citaPreguntas frecuentes
- ¿Hay que hacer algo con los zapatos y los calcetines?
- Sí, y es la parte del tratamiento que depende de ti. El hongo vive bien donde hay calor y humedad, así que lo que se busca es quitarle ese ambiente: alternar el calzado para que ninguno se use dos días seguidos y pueda secarse por dentro, airearlo fuera del armario, y cambiar de calcetines a diario —y también después de entrenar, aunque el día siga—. Al salir de la ducha, seca bien entre los dedos: es el sitio donde queda agua y donde empieza la mayoría de estas infecciones. Y si has estado meses con una uña afectada, mira el calzado de esos meses: es razonable renovar el que más hayas usado.
- ¿Puedo pintarme las uñas mientras dure el tratamiento?
- Mejor no, y por dos motivos concretos. El primero es que el esmalte tapa exactamente lo que hay que mirar: la mejoría de una uña se juzga por la parte nueva que sale desde la base, y con color encima no se puede comparar una revisión con la anterior. El segundo es que una capa impermeable sobre la lámina retiene humedad debajo, que es justo el ambiente que hay que quitar. El esmalte permanente añade además el limado de la superficie de la uña cada vez que se aplica. Cuando el tratamiento acabe y la uña haya renovado, se puede volver a pintar sin problema.
- Llevo semanas de tratamiento y la uña sigue igual. ¿No funciona?
- Casi siempre significa que estás mirando la parte equivocada. La zona de la uña que ya está dañada no se recupera: se queda así hasta que crece y se corta. Lo que hay que mirar es la parte NUEVA, la que sale junto a la cutícula, y comparar si es de aspecto normal. Si ahí está saliendo uña sana, el tratamiento está haciendo su trabajo aunque el resto de la lámina siga viéndose igual, y la mejoría se completa cuando esa uña nueva llega hasta el borde: una uña del pie tarda meses en renovarse por completo, y en el dedo gordo más. En cada revisión se compara desde la base, no la uña entera.