Podología infantil
El pie del niño está creciendo, y eso cambia el criterio: hay cosas que son normales a los tres años y no a los siete.
El pie de un niño no es un pie de adulto pequeño: está creciendo, y el criterio para valorarlo depende de la edad. Un pie plano a los tres años y un pie plano a los ocho no significan lo mismo, y caminar con las puntas hacia dentro es habitual a ciertas edades y deja de serlo más tarde. Por eso la primera pregunta en la consulta infantil suele ser cuántos años tiene y desde cuándo se observa.
Los motivos de consulta más frecuentes son la forma del pie o de las piernas, que el niño camine de una manera que llama la atención, que se queje de dolor o de cansancio al andar, que tropiece a menudo, que gaste el calzado de forma muy desigual o que aparezcan uñas encarnadas y verrugas, que en la infancia son muy comunes. Muchas veces la conclusión es que no hay que hacer nada más que revisar dentro de un tiempo, y eso también es un resultado.
Motivos habituales de consulta
- Forma del pie o de las piernas que preocupa en casa.
- Dolor o cansancio al caminar, o que el niño evite andar o correr.
- Tropiezos frecuentes o una forma de caminar que llama la atención.
- Desgaste muy desigual del calzado.
- Uñas encarnadas y verrugas plantares, frecuentes a estas edades.
¿Te preocupa cómo camina tu hijo o se queja de dolor en los pies?
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